He decidido dejar de pensar por momentos. Dejar de comerme el coco, porque una se da cuenta de que cuando todo va tan mal, y asumes que tu vida es negra, siempre hay ese bote de pintura blanca que la tiñe de gris, y de gris, cada vez más blanco. De momento estoy en el primer nuvel, un tono gris muy oscuro, pero es suficiente para darme cuenta de que cada vez será más blanco, y de blanco, a azul cielo.
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