No me apetece hacer ningún esfuerzo para dejar de ser quien soy, aunque sé que debería cambiarlo. Me faltan motivos.
Me faltas tú diciéndome lo que está bien y lo que no, como mi madre. Perdón, quería decir, haciéndome el papel de madre.
Me matas a distancia,
no necesitas acercarte para nada. Sé que tengo que cambiar, me lo repito,
tengo que dejar muchas mierdas, y sin embargo, lo único que hago es probar cosasnuevas.
Sé que acabaré mal.
Sé que éste camino no lleva a ninguna parte, pero repito, que me falta un motivo. Tú serías uno bueno,
cuando era alguien para ti, no necesitaba evadirme tanto. Me afectas. Me matas. Me pudres. Me pudro.
Sigue siendo mi culpa. Prefiero rendirme y dejarme caer, antes que intentar resistirme y que no sirva para nada.
Ahora hay tantas cosas que odio, por ti. Hay tantas cosas que me gustan, sólo porque me recuerdan a ti. Alomejor cuando todo terminó, mi mente hizo una especie de 'separación de bienes', quedándose con las cosas más bonitas de ti, y guardándola en el cajón de mis gustos, y cogió otras cosas, que a ti te gustaban, y hizo que no puediese volverlas a ver. Te echo de menos. Te quiero.
exacto
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