martes, 4 de septiembre de 2012

¿Por qué te enamoras de mí?

A ti te gustan las chicas morenas, y yo soy un intento fallido de pelirroja con la piel medio fluorescente. Te gustan las chicas delgadas, y yo no lo estoy para nada. No tengo una voz dulce, como la mayoría de chicas. ¿Te gustan las chicas que en verano lucen faldas y 'shorts'? Tampoco soy de esas. Prefiero unas bambas y pasar el día en un parque con los míos, que unas chanclas y irme a la playa a ponerme morena. Me importa la opinión de los demás, pero de otra manera. Me muerdo las uñas, y me las pinto de los colores más horteras que encuentro. Si me llevo un rotulador a la calle, no soy de escribir mi nombre junto al de mi mejor amiga con un 'forever', como todas. Soy más de Vin Diesel que de Brad Pitt, más de Missy Elliot que de Shakira, y más de Pez que de Picasso. Más de 'Taxi' que de 'Crepúsculo'. La mayoría de mi ropa la puedes confundir con la de un chico. No soy ese tipo de mujer de la que un hombre pueda presumir. No soy 'fina', no me importa ensuciarme las manos o tener que hacer algún esfuerzo. Tengo más amigos que amigas. Muchos más. Todos mis planes de futuro eran en solitario, con animales, no más. No tengo ojos especiales, ni unas manos bonitas. Nada en mí llama la atención. Soy una cría, ni siquiera tengo cara de tener 19 años. No tengo nada de valor, no estudio, no trabajo, no hago nada. No sé hacer nada que las demás no sepan hacer. A menudo soy como un trasto inútil, y sin embargo, tú estás ahí. Me han maltratado durante años, y vienes tú, y me tratas como a una reina. A veces pienso que por fin, el destino tenía algo bonito preparado para mí, otras veces pienso que sólo me está poniendo a prueba, para ver si realmente me ciego tan rápido. Nadie que me vea por ahí piensa nada bonito de mí. Soy una más, diferente, tengo mucho morro. Me gusta dibujar chicas desnudas, sangre, cuerdas, cadenas, cuchillas, cuchillos, heridas, balas, armas, caras de miedo, ojeras, dolor, desgracias. No soy de dibujar flores y corazones, como las chicas normales. Siempre pensaba que nadie podría enamorarse así de mí. ¿Por qué te enamoras de mí? Porque está claro que, si un chico me hace tanto caso a mí, y es capaz de decirme que me quiere tantas veces seguidas, es porque me quiere. No hay más, y ¿sabes? está bien, porque todas tus gilipolleces, cada una de tus tonterías, hacen que me enamore más de ti. Cada día un poquito más. Casi no se nota, ahora, pero al cabo de los años se irá viendo.

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