lunes, 4 de marzo de 2013

Volver

Más de una vez, y más de una persona, me han dicho que sonrío demasiado, hay gente que, sólo al conocerla, me pregunta, '¿Siempre te ríes de todo?' No lo sé, la verdad es que no siempre controlo mi risa ni mi sonrisa, normalmente me sale sola, lo que no se me da muy bien es disimular cuando quiero sonreír, por eso, dice mi tía que se me da bien trabajar de cara al público, le caigo bien a la gente porque no sólo les vendía el helado que me habían pedido, sino que les daba los buenos días, y las gracias por venir. No lo hacía por obligación, no sé, me salía. Al principio tenía vergüenza, me acuerdo que cuando venía alguien que conocía a la heladería intentaba evitar atenderle, pero llegó un momento en que era o la que intentaba atender a todo el mundo. Dicen que era muy simpática, quien más me conoce, sabe que ya no soy como antes. Hay personas que me preguntan qué me ha pasado, otras personas que me han conocido más tarde siguen diciéndome que me río por todo. En el cole, era famosa por mis expresiones, tanto las que salían de mi boca, como las de mi cara. Yo, en el otro instituto, con una de mis mejores amigas, solía decir 'Qué romántico' con cualquier cosa que veía, y se ve que lo puse de moda, y todos lo decían. Igual que eso, otras frases que ahora no diré, porque no es eso lo que quiero contar. Luego, conocí a un chico, no era guapo, pero siempre me sonreía, y aunque no le conocía, 'me caía bien', un día, ese chico estaba mirándome mientras yo hablaba con una amiga, y empezó a reírse, cuando mi amiga se fue, se me acercó, y me preguntó '¿Porque haces tantas caras cuando hablas?' y yo le dije
-¡NO HAGO CARAS!
-¿Lo ves? ¡Lo has vuelto a hacer!
-¡Mentira!
-¡Otra vez!
A partir de ahí me hice su amiga, y aunque no viene al caso, hace mucho que no hablo con él, y no estaría de más que quedásemos un día de éstos. Lo que quiero decir con eso es que, por fuera sonrío, siempre, y dicen que por eso parezco fuerte. Parece que nada me afecte, porque aunque lo haga, sonrío, (o sonreía) pero ha llegado un momento en el que paso de pintarme sonrisas, parece que se me desgaste la voz cuando algo no me gusta, o cuando algo me afecta. Ya no soy la de antes, en ningún sentido, y lo echo mucho de menos. Quiero volver a ser guapa. Quiero volver a ser fuerte. Quiero volver a ser yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario