miércoles, 16 de mayo de 2012

Tu sonrisa es la mía, mi triunfo es el tuyo.


¿Recuerdas? Nunca estás sola* si tienes problemas, llama a mi puerta, estoy en el cuarto de al lado, esperando a que vengas. Sé que estás mal, lo dicen tus ojos, no engañan ni ellos, ni el resto del rostro, el mismo que el mío tan pocas veces, tan parecidos, y tan diferentes que sólo tú y yo lo notamos, qué solas* estamos, y nadie lo entiende, que sólo mi 'bro' puede verme en el suelo, y darme un consejo y hacerme más fuerte, es verte y darme la suerte que das. [...] Si te caes, me levanto y intento ayudarte, no es sólo la sangre, nos une el carácter, yo soy tu ángel, y el mío eres tú, y el sol no da luz si no estás delante, ante mí, cuéntame cuando, cuéntame cómo llegaste a éste estado. ¿Quieres mi mano? La tienes al lado, y cuando te fallen te queda tu hermana*, ¿Está claro? [...] No voy a dejar que estropees tu vida, no voy a dejar de partirme la cara hasta ver tu mirada perdida y vacía, erguirse hacia arriba buscando salidas, y si vas a hundirte tendrás que matarme, o atarme, o callarme de alguna manera, no hay nada más grande que un bro y otro bro, para irse quitando cadenas, rompamos barreras. [...] Dime "te odio" y me quedo, dime que largo y me quedo, di lo que quieras, no pienso moverme ni un dedo, estoy a tu lado y no pienso irme lejos. Dime qué miedos son, y voy a por ellos ¿Acaso te fuiste cuando estaba triste, con miedo tirada* en el suelo? Estuviste a mi lado luchando y me acuerdo, y porque me acuerdo sigo a tu lado, luchando por ti desde el cuarto de al lado, yo soy tu hermana* y no hay lazo cercano más fuerte que un bro con su bro de la mano.

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