viernes, 4 de enero de 2013

Creo que desde éste año, voy a odiar todas las navidades de mi vida. Éstas épocas, ha echo un año que me regalaron una gata. Sí, sólo eso, una gata. MI gata. Tuve que regalarla, por lo que sea, fue una necesidad, pero eso no me importa, lo que me importa es que la perdí. Además dentro de poco hará un año también que perdí a alguien que me importaba, aunque sus risas, y no sonrisas, hacen que empiece a pensar que quizás no valga la pena estar así por ella. También echo de menos a alguien que sí tengo, pero lejos. Es una putada que la persona a la que más quieres esté tan lejos, que sí, hay parejas que tienen muchísimos kilómetros más entre ellos, pero lo que a mí me importa es que no puedo verle tanto como quisiera, cuando me siento sola, cuando me siento mal conmigo, con mi cuerpo, como ahora. Necesito a Tábatha, le necesito a él, necesito tantas cosas que es inútil seguir pensando, seguir rallándome por 'tonterías', que para mí no lo son, pero sí para el resto del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario