miércoles, 3 de octubre de 2012

Blanco.

Yo no soy como Leo, a mí el Blanco no me da miedo, pero no me gusta, y además me agobia. Me agobia la sensación de no pensar, de no tener nada que hacer, de no saber, pero al contrario que Leo, yo soy débil, no sé combatir esos miedos, esos momentos. 
Lo que estoy sintiendo ahora no es blanco, no sé lo que es, pero me recuerda al blanco, me da la misma sensación. Esa sensación de miedo al vacío, quizás es el miedo a que llegue realmente el dicho blanco.Yo, como Leo, también tengo a mi 'Beatrice', pero ni es una chica, ni se llama Beatrice. Leo no conoce a Beatrice, al principio (lo que llevo de libro) no habla con ella, todo lo que sabe de su 'amada' lo sabe por boca de Sílvia. Yo sí que conozco a mi Beatrice, se llama Dani, y es una especie de sueño. ¿El sueño del que siempre habla Leo? Pues yo sí que lo he encontrado, y  no he tenido que buscarlo. Antes de conocerle, yo tenia sueños también, tenía aspiraciones, tenía esperanzas, pero al conocerle a él, la mitad se transformaron en arena diminuta y se convirtieron en él. Ahora en todos mis sueños está él; Irnos a vivir juntos, tener mascotas, casarnos, tener hijos,... Yo lo uno todo, y digo que mi sueño es él, termino antes, y además no estoy mintiendo. No sé si podré seguir mi sueño a rajatabla, pero tengo un motivo para intentarlo; mi sueño, él.
Pero detrás de cada sueño hay una pesadilla. Eso no lo dice Leo (Al menos no por ahora), eso lo digo yo, porque es lo que creo. La pesadilla de mi sueño, es el miedo.Es todo demasiado bonito, lo ha sido desde antes de quererte, todo demasiado sencillo, delicado,... No sé cómo lo diría Leo, para que lo entendierais, yo no soy escritora, ni creo que vaya a serlo nunca, así que no esperéis de mí que se me entienda todo lo que escribo. 
Leo, cuando iba a entregarle la carta a Beatrice, tubo un accidente con la moto, y no pudo dársela, yo creo que esa es una de las pesadillas. Otra de las pesadillas es cuando va al hospital, a dejarle la carta nueva, y no la reconoce de lo demacrada que está por culpa de su enfermedad. Así no se puede tener un sueño, yo me derrumbaría. Si ya me derrumbo con mis miedos, y mis inseguridades, imagínate así. Mi blanco ahora mismo es ese precisamente; mis miedos. Como decía antes, es todo tan bonito que a veces me despierto y aún me paro a pensar en si todo es real, o lo he leído. En serio... Supongo que es normal tener esos miedos, el miedo a la pérdida de tu sueño, de alguna manera es el mismo miedo de Leo. Él tiene miedo de perder a Beatrice, yo tengo miedo de perder a Dani. Él tiene motivos, Beatrice está enferma, se pasa la vida de hospital en hospital, pero yo... ¿Qué problema tengo? Dani me dice, y me demuestra que me quiere. Dani me abraza, me besa, me arropa, me acaricia, e incluso en algún momento determinado, de alguna manera que ni yo misma sé, consigue emborronar un poco mis complejos y mis defectos. Ojalá supiera cómo lo hace, apuntaría la receta y la enseñaría al mundo, para ver si alguien es capaz de borrar todo ésto por completo. 
A veces pienso que no soy nadie. O nada. Siempre es él el que recuerda que soy alguien, y si no lo soy, que soy suya, que es suficiente. Pero sigo teniendo miedo, quizás hasta más.Porque piensa: ¿Y si dejo de ser suya? ¿Y si deja de ser lo que es? Todos los chicos con los que he estado, han terminando aburriéndose de mí, y la mitad han terminado por no ser nadie, pero él... Él es demasiado para convertirse en 'nadie' ¿Y si deja de quererme? No quiero pensar que eso llegue a pasar algún día, pero dicen que todo llega, lo bueno, y lo malo. Lo bueno lo tengo ahora, mi sueño, mi color, pero ¿Y si se va? ¿Y si vuelve el blanco? Ya no quiero más blanco en mi vida, no quiero nada de eso, quiero estar con él, quiero él, quiero mucho. "Si quieres puedes". Ojalá, quiero, quiero poder. No quiero que Leo pierda a Beatrice, pero tengo la sensación de que, unas páginas más adelante, la va a perder. A lo mejor ni siquiera llega a hablar con ella, y la habrá perdido, o a lo mejor no, pero eso aún no lo sé. A lo mejor dentro de unos meses Dani deja de quererme, y sí, le habré tenido, pero también le pierdo. Quién sabe, ¿No?. Pero a lo mejor mi blanco no tiene sentido, y puedo cumplir mi suelo, sin blancos de por medio. Eso espero,Cambiar el dos, por el uno, cambiar el "Dani y yo" por "nosotros". Es algo que realmente deseo, con más fuerzas que todo lo que he deseado hasta el momento. Piénsalo. Solo hace dos semanas, casi tres que estamos juntos, oficialmente, pero tengo tan, tan claro que quiero que seas yo, que seas él, que seas mi otra parte, lo que me falta, pero tengo. Pongo más empeño en no perderte que en no perderme a mí. Te quiero más a ti que a mí, indudablemente. No quiero más blanco. El único blanco que quiero entre nosotros, es el de mi vestido de novia.



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