lunes, 22 de octubre de 2012

De camino a ti.

Bien, me duele la mano -el dedo meñique- pero escribiré igual, porque si no no se me pasa el tiempo. Vuelvo a estar en la parte alta de un tren, con el mismo destino que la última vez que escribí -y que la penúltima-. Hoy empiezo a escribir en Sants, ya que hasta Clot he ido con Gloria, y cuando he subido a éste tren, estaba vacío -exactamente igual que la otra vez- y me he dedicado a rallar un par de cosas en los cristales del vagón. Mi nombre, su nombre, y el nombre de mi pequeña; Tania. Su nombre acompañado de un corazón, hacía años, pero años que no escribía el nombre de un chico, en un sitio que pudiese verlo todo el mundo, acompañado de  un corazón. No ha parado ni dos veces el tren, y ya está lleno, gente rara, pero yo no puedo concentrarme en el resto de personas sabiendo que voy a buscarle a él. Creo que es el trayecto más largo del mundo, o eso parece, cuando fui a Francia se me hizo mucho más corto...


(La foto es mía, no es de internet.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario