Te quiero hasta donde no dicen mis besos,
hasta el cielo, o el infierno,
hasta que no podamos vernos,
hasta el fin de mis inviernos...
Yo te quiero a ti, por fin se acabaron las dudas,
ahora soy más feliz, también me siento más madura,
quiero que seas mi alma gemela, desde ahora, para siempre,
tuve una una vez, pero se escapó fácilmente.
Vuelve, te lo suplico, no se escribir sin tu piel,
eras la flor de mi vida, y ahora ésta huele a mierda,
te lo perdono todo, amiga, perdóname tú,
no sé si aprenderé a vivir con algo de ésta magnitud,
por si acaso desnudé todas las rosas de mi campo,
las convertí en espinas, para irme preparando,
si me dueles así, imagina dentro de diez años,
jamás llegué a pensar que por ti lloraría tanto.
[...]
No hay comentarios:
Publicar un comentario