[...] Cuando tenía visitas, se las arreglaba para no sentarse a la
mesa al mismo tiempo que los demás. No sólo temía comer
demasiado; también temía que le hicieran preguntas sobre
un futuro que era incapaz de concebir y que acaso no se
concretaría nunca. ¿Hijos, marido, una vida profesional?
Había fantasías que se derrumbaban antes incluso de haber
sido construidas. [...]
V.Muñoz. 'La foto de Portobello'.
No hay comentarios:
Publicar un comentario