[...]
Ella es la única que me llama, me reclama,
la única que cuando lloro, se posa sobre mi cama,
me arropa con sus alas y hace caso a mis panas
por si ésta noche no duermo, ella me canta una nana.
Si lloro fuerte y no está nadie, ella me entiende,
se calla, gira la cabeza y parece que asiente
cuando le caen plumas lo hace para consolarme,
es su forma de quererme, su forma de liberarme.
[...]
No hay comentarios:
Publicar un comentario